Cesación tabáquica: dejar de fumar con ayuda del farmacéutico o farmacéutica

Cesación tabáquica: dejar de fumar con ayuda del farmacéutico o farmacéutica

Dejar de fumar se ha convertido en uno de los desafíos personales más habituales de nuestra sociedad, un clásico en las listas de buenos propósitos de año nuevo o en los desafíos pre y posvacacionales. El humo del tabaco es algo tan habitual en nuestras calles como el polen primaveral o el ruido de los motores, y cada vez más personas quieren eliminarlo de sus vidas, pero no es tan fácil. Aunque muchas veces el fumador o fumadora quiera hacer la guerra por su cuenta, a veces hace falta ayuda para dejar de fumar, y es precisamente ahí donde entra la farmacia comunitaria.

El servicio de cesación tabáquica puja por ser uno de los más demandados en la oficina de farmacia, y se dan las condiciones para que vaya ganando más relevancia con el paso del tiempo. Se estima que en España consume tabaco en torno a un cuarto de la población y, según la OMS, el consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno contribuyen a cerca del 12% de los fallecimientos por cardiopatías. Este servicio farmacéutico puede tener, por tanto, un impacto muy importante sobre la salud ciudadana y reforzar el posicionamiento de la farmacia como un establecimiento clave en el apoyo y acompañamiento del paciente.

¿Cómo implementar en la farmacia un servicio de cesación tabáquica?

Según Miguel Cano Ivorra, miembro del grupo respiratorio de SEFAC y experto en cesación tabáquica, los fumadores «creen que es muy difícil dejarlo, porque desconocen los tratamientos existentes y necesitan una razón que les ayude a plantearse la cesación tabáquica». Es por eso que el apoyo del farmacéutico empieza desde el factor anímico; los mensajes, según el experto, han de transmitirse en tono positivo y la actitud del farmacéutico ha de ser receptiva. «Debe escuchar, no transmitir imposición, se debe saber si verdaderamente se quiere dejar de fumar, en qué fase se encuentra la persona y buscar motivaciones que le puedan ser de utilidad», indica Ivorra.

Para que una oficina de farmacia pueda ofrecer un servicio de cesación tabáquica y ayudar a sus pacientes a dejar de fumar, debe tener en plantilla especialistas acreditados en la materia e implicados en la prestación del servicio. Asimismo, es imprescindible contar con una Zona de Atención Personalizada (ZAP) donde poder atender con la debida privacidad a los usuarios, además del equipamiento adecuado para la prestación del servicio (cooxímetro, copd-6…) y un sistema de registro de la documentación, como e_xpert de SEFAC.

En el marco de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco, queremos aprovechar para recordar la importancia de luchar para la reducción del humo en nuestras ciudades. Este año el lema de la campaña impulsada por la OMS es «Tabaco y cardiopatías», haciendo hincapié en la estrecha relación que existe entre el hábito de fumar y diversas enfermedades cardiovasculares que se encuentran entre las principales causas de fallecimiento a nivel global. La cesación tabáquica puede convertirse en un servicio clave en la construcción de la farmacia asistencial y de un futuro más saludable.

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