Consejos desde la botica para familias que acuden a la piscina

Familia Piscina

Ya han abierto las piscinas para dar la bienvenida a un nuevo verano, uno que se presenta caluroso como pocos y que invitará a las masas a darse más de un chapuzón (ya sea en agua clorada o salada). Con la llegada de las jornadas intensivas los polideportivos hacen caja cada tarde para recibir a las numerosas familias que acuden cada tarde a disfrutar del sol sobre la hierba, tomarse helados y refrescos, y darse unos cuantos chapuzones que les ayuden a mitigar el asfixiante calor. Y los fines de semana seguro que el aforo rozará el máximo en muchos lugares.

Casi seguro que estáis habituados a recibir en esta época a padres y madres preocupados por los problemas de oído de sus hijos, por posibles infecciones y, en general, por vuestro consejo farmacéutico. ¿Qué consejos conviene reforzar a esas familias dispuestas a disfrutar de un gran día en las piscinas?
 

  • Ducharse antes y después. Por mucho que esté desinfectada, van a compartir unos pocos metros cúbicos de agua con un montón de personas, por lo que no es baladí la obligación de ducharse que podemos ver ilustrada en los habituales carteles de normas de la piscina.
  • Uso de gafas en el agua. Proteger los ojos es algo fundamental, sobre todo para los niños. El cloro del agua puede producirles irritaciones que incluso podrían llegar a derivar en conjuntivitis. Por motivos similares, también deben evitar tragar agua.
  • Protección solar. Que no olviden proteger su piel y la de sus hijos con una loción solar del factor de protección adecuado y, por supuesto, resistente al agua.
  • Preguntar qué medicamentos están tomando, puesto que algunos fármacos podrían desarrollar ciertos efectos secundarios ante una prolongada exposición al sol. Y, en cualquier caso, recomendarles evitar la sobreexposición, buscar zonas de sombra para refrigerar el cuerpo y no tomar el sol durante las horas centrales del día.
  • Proteger los pies, sobre todo en las duchas y al moverse por el recinto. Usasr zapatillas o chancletas para desplazarse por las instalaciones a fin de evitar el riesgo de contraer hongos en los pies.
  • Botiquín para heridas. A los niños les gusta, como es lógico, jugar, correr, saltar y, claro, en esas situaciones, son habituales las caídas, los golpes, los rasponazos… Si bien el primer consejo es no perderles de vista para llamarles la atención si hacen algo peligroso, nunca está de más llevar a mano los básicos para tratar las típicas heridas abiertas que todos hemos sufrido de pequeños: gasas, esparadrapo, apósitos, desinfectante y un jabón aséptico para limpiar la herida.
  • Y cómo olvidar los oídos. Una de las consultas farmacéuticas más habituales derivadas de las visitas a la piscina en verano son los problemas en los oídos, como infecciones o tapones de cerumen. Por ello un buen consejo es el empleo de tapones (sobre todo en niños) que eviten la entrada de agua en el canal auditivo.
  • Y si el tapón ya se ha presentado… Puedes recomendar el uso de algún spray ótico como OtiFaes Taponox, que ayude a romper y eliminar el tapón de cerumen sin dañar el pH del conducto auditivo.

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