Consejos para picaduras de mosquitos, abejas y avispas

Consejos para picaduras de mosquitos, abejas y avispas

El verano es época de días soleados y temperaturas que invitan a salir a la calle y disfrutar del buen tiempo. Pero el calor y el verano pueden ser arma de doble filo y presentan también sus inconvenientes. Más allá de los problemas de salud asociados a temperaturas extremas, de la deshidratación o de las quemaduras solares, otra contrapartida del estío es la proliferación de bichos, insectos y animales varios que por reacciones instintivas de defensa pueden picar a los humanos con sus trompas, aguijones. ¿Qué consecuencias pueden tener estas picaduras y qué consejos podemos dar desde la farmacia a nuestros clientes?

Cómo actuar ante picaduras de mosquito

Son un clásico del verano, esos invitados sin invitación que nos visitan en casa, en la calle, en una terraza o hasta en la playa para beber nuestra sangre. El problema no viene porque nos roben algo de sangre (se trata de cantidades insignificantes), sino porque para hacerlo utilizan su saliva, que contiene una proteína anticoagulante, para que la sangre no deje de fluir mientras la absorben. Esta saliva hace reaccionar al cuerpo, que libera histamina y provoca que la zona de la picadura se enrojece y se produzca una sensación de picazón.

Debido a su diminuto tamaño y a su proliferación, son animales muy difíciles de evitar mediante cruzarnos en el camino. Se puede recomendar no dormir con las ventanas abiertas (o usar mosquiteras, en su defecto), y evitar las zonas con mucha humedad y calor, que pueden atraer a los mosquitos. Por suerte, contamos con la opción de los repelentes activos; los más recomendados por las autoridades sanitarias son el IR3535 o el DEET.

Aunque las alergias a picaduras de mosquito no son frecuentes, y por lo general la molestia se reducen con el paso de los minutos, estos pequeños insectos pueden transmitir enfermedades por su saliva (como el famoso virus del ZIKA). Si existe alguna alerta sanitaria al respecto, o viajas a algún país donde sean frecuentes enfermedades infecciosas como el paludismo o la fiebre amarilla, es importantísimo extremar precauciones.

Cómo actuar ante picaduras de avispas y abejas

Estos insectos tan temidos por niños y adultos, aunque suelan relacionarse entre sí pertenecen a superfamilias diferentes (las avispas son véspidos y las abejas apoideos) y presentan también distintas diferencias fisiológicas. La más conocida es, probablemente, el aguijón, que en el caso de las avispas es totalmente liso, mientras que el de las abejas presenta rugosidades que hacen que se pueda quedar clavado en la piel humana. En cualquier caso, se trata de insectos territoriales con cierta dosis de agresividad que no dudarán en defenderse si se sienten amenazados. Por lo tanto, el primer consejo será mantenerse alejado de los nidos de avispa y las colmenas de abejas, y tener precaución al caminar por zonas muy floridas.

Por lo general, se recomienda extraer cuanto antes el aguijón de la abeja (con unas pinzas, por ejemplo), ya que puede seguir inyectando veneno hasta casi un minuto después de desprenderse. Además, conviene lavar la zona de la picadura con agua y aplicar algún antiséptico.

Por otro lado, su veneno suele estar asociado a reacciones alérgicas, por lo que sus picaduras pueden llegar a ser muy peligrosas; en ese caso conviene acudir con urgencia a un centro sanitario.

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