El camino y el futuro de la atención farmacéutica

El camino y el futuro de la atención farmacéutica

Desde hace más de una década, el concepto de atención farmacéutica ha ido cobrando cada vez más fuerza tanto en los estamentos sanitarios como en la población general. La oficina de farmacia, emplazamiento por excelencia de fármacos y productos sanitarios, se ha asentado más y más como un lugar donde acudir en busca de consejo farmacéutico de boca de un profesional de la salud que sabe cuándo conviene derivar al médico de cabecera.

La farmacia de barrio es hoy menos oficina y más comunitaria y día a día crece el número de pacientes que confían en su boticario o boticaria para consultar sobre ciertos síntomas, preguntar dudas sobre su medicación, informarse sobre fármacos OTC o productos sanitarios, medirse la tensión arterial… y recibir, en definitiva, una atención individualizada. En otras palabras, el producto ha dejado de estar en el centro de la farmacia para dejar el protagonismo al paciente.

La farmacia comunitaria camina hacia una plena integración en el Sistema Nacional de Salud, y  el trabajo coordinado entre profesionales sanitarios se erige como uno de los pilares clave en este camino asistencial. No en vano, se ha demostrado que este tipo de colaboraciones interprofesionales contribuyen a generar múltiples beneficios para el paciente, como una reducción en el riesgo derivado del uso de medicamentos. El objetivo último ha de ser siempre contribuir para conservar y recuperar la salud y el bienestar de los ciudadanos, una meta que pasa por convertir la continuidad asistencial en un mantra común a todos los profesionales sanitarios.

Como reza el “Consenso sobre Atención farmacéutica” elaborado por el Ministerio de Sanidad y un grupo de expertos sanitarios, «los farmacéuticos, profesionales por definición cercanos a la población, han captado la aparición de nuevas necesidades de los pacientes que deben ser cubiertas adecuadamente, y han reaccionado». Tal afirmación sigue en vigencia hoy en día, en un sector en constante transformación que siempre disfruta de primera fila para atender a la evolución en el comportamiento de los pacientes.

El futuro de la atención farmacéutica pasa por la formación

La continuidad de la atención farmacéutica necesita la existencia de formaciones específicas que permitan a los profesionales adquirir la capacitación requerida para enfrentarse a diversos escenarios y adaptarse a las nuevas realidades. Por ese motivo seguirán existiendo y ganando peso en el tiempo programas como las Formaciones de FAES FARMA, abarcando desde la atención en áreas terapéuticas concretas hasta habilidades más transversales como la comunicación, igualmente necesarias en la prestación de una atención farmacéutica de calidad.

Al fin y al cabo, los profesionales de mañana son los estudiantes de hoy, y la atención farmacéutica del futuro pasa, por tanto, por la formación y los cursos del presente.

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