El paciente oncológico desde la atención multidisciplinar

El paciente oncológico desde la atención multidisciplinar

Esta semana se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha creada para concienciar a la población sobre los riesgos de esta enfermedad de la que se sabe cada vez más… y sin embargo se sabe tan poco. Según estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), aproximadamente el 50% de los hombres y un tercio de las mujeres padecerán cáncer a lo largo de su vida.

Con estas perspectivas tan poco esperanzadoras ante nosotros, no cabe preguntarse por la importancia de los eventos celebrados en estas fechas, desde campañas de concienciación hasta encuentros médicos organizados para poner en común distintas especialidades médicas en favor de la calidad de vida del paciente oncológico.

Un buen ejemplo lo encontramos en el marco de la I Jornada de Atención Multidisciplinar del Paciente Oncológico celebrada el pasado 25 de enero en Barcelona. El objetivo de este encuentro era poner en común a profesionales de distintas áreas terapéuticas y reunir evidencia multidisciplinar relacionada con la evolución del paciente con cáncer, desde tres ópticas principales: estrés y trastornos afectivos; fatiga, metabolismo y nutrición; dolor y sensibilización central.

Estos tres problemas suponen una carga muy pesada tanto para pacientes como para familiares, y por eso resulta de especial interés diagnosticar y tratar distintos problemas o afecciones relacionadas. Es destacable, por ejemplo, la relación existente entre los bajos niveles de vitamina D y el pronóstico de la enfermedad en pacientes oncológicos. En palabras del doctor Juan Ybarra Muñoz, especialista en Endocrinología y Nutrición y director del instituteMYM, Centro Médico Teknon, grupo Quironsalud, «mantener unos niveles óptimos de vitamina D en el paciente oncológico, ya desde el diagnóstico, comporta beneficios importantes, como aumentar los años libres de enfermedad y disminuir la mortalidad tanto global como la relacionada con la propia patología, esencialmente en los casos de cáncer mama y colon».

En su ponencia sobre ‘Efectos sistémicos de la vitamina D en cáncer’ insistió en esa relación y en la necesidad de «mantener unos niveles de 25OH-Vitamina D iguales o superiores a 50 ng/ml y, al mismo tiempo, efectuar controles trimestrales para monitorizar dichos niveles y evitar toxicidad». Asimismo, apuntó al calcifedol como «una opción terapéutica con buena biodisponibilidad, eficacia y seguridad» para hacer frente a una posible insuficiencia o déficit de vitamina D.

Por su parte, el doctor Juan Muñoz Ortego, especialista en Reumatología y director médico de instituteMYM, ahondó en la importancia de abordar este tipo de factores biológicos y psicológicos desde una óptica multidisciplinar. «El abordaje integral nos otorga una visión 360 grados de los pacientes y esto nos permite adaptar y personalizar el tratamiento a medida, dependiendo de los problemas y las necesidades de cada momento», afirmó el doctor Muñoz Ortego.

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