La farmacia aliada contra los efectos nocivos del sol en verano

La farmacia aliada contra los efectos nocivos del sol en verano

El sol puede ser un amigo muy traicionero. Sin duda, todos esperamos su llegada durante el año, especialmente las personas que viven en el norte de España y no reciben su visita con tanta asiduidad como en otros lares, y nos alegramos mucho de verlo cuando por fin se disipan las nubes y podemos hacer, con su compañía, esos planes que tanto echábamos de menos: playa, piscina, barbacoas, rutas por la naturaleza…

Y si, es saludable (¡e incluso necesario!), disfrutar del sol en verano, tanto por lo que aporta a nuestro estado de ánimo, como por el aporte extra de vitamina D; pero eso no significa que haya que tomar sus efectos a la ligera, y es que la fotoprotección ha de ser una de las primeras obligaciones en el autocuidado estival para prevenir problemas de salud como golpes de calor, quemaduras solares, eczemas o incluso cáncer de piel. Es en este punto donde la farmacia puede convertirse en un aliado clave en la lucha contra los efectos dañinos del sol.

Proteger la piel en verano

Una de las grandes preguntas del usuario que compra protección solar es «¿Qué factor de protección escojo?». Para elegir el factor de protección adecuado, hay que tener en cuenta dos variables principales: tipo de piel y horas de exposición al sol. Por un lado, las los fototipos más claros suelen ser más sensibles a la radiación solar y requerir, por tanto más protección. Por otro lado, el factor de protección es un indicador del tiempo que puede estar la piel al sol antes de que empiece a quemarse; por tanto, cuanto menor sea el factor de protección, será absorbido con mayor rapidez y requerirá de aplicaciones con mayor frecuencia. Por ejemplo, las personas de piel tipo celta que vayan a pasar largas horas al sol, deberán elegir la protección más alta posible.

Al margen de las lociones protectoras, hay otras recomendaciones clave a tener en cuenta para evitar que el sol pueda convertirse en un enemigo inesperado. A este efecto, conviene recordar el decálogo de fotoprotección publicado el verano pasado por la Vocalía Nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Por ejemplo:

  • Usar fotoprotección también en días nublados (por el temido resol).
  • Evitar la exposición al sol en menores de 3 años.
  • Aplicarse la protección media hora antes de ponerse al sol.
  • No tomar el sol durante las horas centrales del día
  • Tener en cuenta el aumento de la fotosensibilidad que producen algunos fármacos.
  • Hidratar la piel tras la exposición al sol.
  • No reutilizar cremas solares de un año a otro.

No te olvides de proteger tus ojos del sol

Las gafas de sol no son un mero complemento estilístico, a pesar de poder comprarlas en multitud de establecimientos de moda. Son, ante todo, un utensilio para proteger nuestros ojos de la radiación solar y reducir el riesgo de enfermedades como la conjuntivitis, las cataratas o incluso el cáncer de córnea. Pero para que sean efectivas, es importante cuidar que estén homologadas y cumplan ciertos requisitos técnicos, ya que de lo contrario podrían tener efectos contraproducentes. Factores a tener en cuenta en la elección de gafas de sol:

  • Etiqueta CE: que certifica que cumplen con la normativa europea de sanidad y seguridad.
  • Categoría de filtro de color: de 0 a 4, que hace referencia al nivel de luminosidad para el que son recomendados, de menos a más.
  • Grado Protección Ultravioleta: que indica el porcentaje de radiación que la lente deja pasar.

La fotoprotección es, por tanto, una piedra angular del consejo farmacéutico estival, y con las recomendaciones adecuadas la farmacia comunitaria puede afianzar aún más su labor asistencial y reforzar su posición como agente sanitario más cercano al ciudadano.

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