La farmacia comunitaria contra el déficit de vitamina D

La farmacia comunitaria contra el déficit de vitamina D

La farmacia comunitaria es un espacio dedicado al cuidado de la salud. Cada vez se empequeñece más esa visión anacrónica de un pequeño negocio donde ir a comprar el medicamento recetado por el doctor. Sí, también se dispensan fármacos, por supuesto, pero ésa no es ni mucho menos su única función y son más y más los pacientes que así lo entienden.

El consejo farmacéutico es uno de los principales valores sanitarios que ofrece el profesional de la botica en una gran variedad de áreas, y no de forma limitada al consumo de fármacos. La farmacia comunitaria se vuelca de forma cada vez más notable en los principales problemas que afectan a la salud de los ciudadanos, como es el caso de la deficiencia de vitamina D. Se trata de un problema de gran prevalencia en nuestro país, tanto en la población joven y sana (en torno a un 84%) como en los mayores de 65% (hasta el 87%).

El problema responde en parte a una cuestión de latitudes, y es que un gran porcentaje de la superficie de España se encuentra por encima del paralelo 35N, lo que provoca que los rayos de sol sólo incidan con efectividad durante los meses de verano. Además, el uso extendido de protectores solares, tan necesarios para proteger nuestra piel, dificulta  por otro lado la absorción de radiación del sol y, por tanto, la producción de vitamina D. Esta vitamina es fundamental en la prevención de problemas como la osteoporosis o la contracción muscular, y juega un papel muy importante en la regulación del sistema inmunológico frente a patologías como la artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple, diabetes tipo 1 o algunos tipos de cáncer.

Estos y otros motivos centran las miradas de los expertos en el la problemática general que supone el déficit de vitamina D. La farmacia es un punto de información muy interesante para el paciente, siempre como soporte a las recomendaciones del médico. «El consejo farmacéutico es clave para ayudar a resolver todas las dudas que puedan tener las personas con deficiencia de esta vitamina y dar soporte a las recomendaciones del médico, además de facilitar un uso responsable y correcto del medicamento, en los casos necesarios», indica el Doctor Luis Labeaga, farmacólogo del Departamento Médico de Faes Farma, responsable de la evaluación científica.

Las recomendaciones que el profesional de la farmacia comunitaria puede ofrecer a los pacientes se resumen en tres puntos principales:

  • Exponerse al sol durante el otoño y el invierno durante 30 minutos diarios como mínimo, para favorecer la absorción cutánea de vitamina D.
  • Incrementar la ingesta de productos lácteos (queso, yogur, leche…), pescados grasos (salmón, atún), y setas, entre otros alimentos ricos en esta vitamina.
  • En caso necesario, apostar por tratamientos orales (bajo prescripción médica) o suplementación oral de vitamina D.

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