La farmacia comunitaria y los test rápidos de VIH

Test rápidos VIH

El SIDA es una enfermedad que, de forma indirecta (a través de enfermedades relacionadas), se ha cobrado ya unos 35 millones de vidas desde que estallara la epidemia a comienzos de los años 80. Cada año siguen apareciendo nuevos casos de de infecciones por VIH en nuestro país (tan sólo el año pasado se contabilizaron 3.353 nuevos diagnósticos).

La detección precoz del VIH y un abordaje temprano son algunas de las claves para un tratamiento eficaz y evitar la aparición de complicaciones en el futuro. Es por ello que la farmacia comunitaria, debido a su gran capilaridad y su posicionamiento como agente sanitario de máxima cercanía con el paciente, se coloca como un aliado fundamental a la hora de detectar nuevos casos de infección por el virus y derivar al especialista. Desde que hace unos años llegaran a España los test rápidos de VIH, la botica ha colaborado en incrementar la concienciación sobre el problema y ayudar a diagnosticar centenares de nuevos casos.

Por ilustrar algunos ejemplos, en el País Vasco se han realizado casi 24.000 test desde 2009, con 222 positivos; en Cataluña se han detectado 160 positivos de 16.000 pruebas; o, más recientemente, en Asturias se realizaron 560 test en 2016 con 9 positivos, y en Aragón, en el mismo período, se diagnosticaron 20 casos de 481 pruebas.

Pero, ¿qué tipos de test existen para detectar la infección por VIH?

Actualmente existen varios métodos para detectar el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, y la técnica y métodos se han perfeccionado con los años. Las llamadas pruebas de primera y segunda generación detectaban un tipo de anticuerpos contra el virus, y sólo a partir de los 42 a 60 días desde la infección. Las pruebas de tercera generación permiten detectar cualquier tipo de anticuerpos y pueden detectar positivos a partir de las tres semanas. Los test de detección de anticuerpos pueden funcionar con muestras de sangre o saliva.

En farmacias ya se utilizan las llamadas pruebas de 4ª generación o combinadas, que no se limitan a buscar anticuerpos, sino también detectan ciertos antígenos del virus. Es necesaria una muestra de sangre, pero multiplican su efectividad y permiten diagnosticar infecciones a partir de los catorce días (aunque en algunos casos el cuerpo puede tardar hasta seis semanas en producir la cantidad de anticuerpos y antígenos para que sean detectables por el test). Existe otro tipo de test que permite detectar la presencia del virus en la sangre y puede ser efectiva a partir de los siete días: las pruebas de ácido nucleico. El problema es que son demasiado costosas y no se suelen usar excepto en casos de exposición de alto riesgo.

La farmacia comunitaria, por tanto, sigue apostando por poner sus instalaciones y sus conocimientos sanitarios al servicio de la salud del paciente.

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