Vacaciones en el mar: botiquín para ir de crucero

Vacaciones en el mar

La brisa acariciando la piel bajo el baño del sol, el suave balanceo del barco a merced de unas olas que suenan como una bucólica melodía en los oídos, el ruido mullido de conversaciones ligeras en las tumbonas de alrededor… Se trata de una escena que resultará familiar a quien haya pasado unas vacaciones de crucero, bien visitando las Islas Cícladas en corazón del Mar Egeo, recorriendo costas mediterráneas o desembarcando en los exóticos paisajes del Caribe. Son unas vacaciones glamurosas y semi activas, en un agradable cóctel entre el más puro relax y las rutas turísticas para quienes disfruten conociendo los lugares más emblemáticos de las escalas previstas.

Si te marchas de vacaciones, o tienes clientes que acuden a tu farmacia para completar su botiquín días antes de zarpar, conviene tener en cuenta los imprevistos que puedan suceder y hacerse con un buen inventario de recursos para solventar cualquier situación que pueda darse en el crucero.

Para las quemaduras solares

Son muchas, muchísimas horas al sol. La gente no va de crucero para pasarse los días contando gaviotas por el ojo de buey del camarote, sino para disfrutar del buen tiempo y tomar el sol en cubierta. Por lo tanto será imprescindible contar con un factor de protección adecuado para el tipo específico de piel. Y, cuando el sol comience a bailar con el horizonte, no estará de más aplicarse una capa de crema específica para después del sol, para aliviar la sensación de quemazón, reparar las células dañadas por el sol e hidratar la piel.

Contra el mareo

No todo el mundo es lobo de mar, y el constante balanceo de las olas, por muy inapreciable que pueda resultar en una embarcación de ese tamaño, puede llegar a producir mareos a los grumetes más inexpertos. Podría ser buena idea incluir en el botiquín unos comprimidos para el mareo.

Para la resaca

Uno de los mayores atractivos que ofrece el crucero es degustar en la terraza de cubierta la deliciosa carta de cócteles junto a la piscina. Algunos suplementos vitamínicos pueden ayudar a aliviar los síntomas de la resaca posterior. Aunque sin duda el mejor consejo será siempre no abusar del alcohol.

Para la flora intestinal

Visitar países remotos suele implicar también la degustación de gastronomías ajenas para las que algunos intestinos no están preparados. Por ello puede ser interesante la toma de probióticos específicos (como ProFaes4 Viajeros) que puedan ayudar a mantener el equilibrio de la flora intestinal.

Para golpes y heridas

La cubierta del barco suele estar húmeda, y suelen ser frecuentes caídas y resbalones que, en ocasiones, pueden dejar pequeñas secuelas en forma de heridas. Será indispensable contar en el botiquín con el clásico antiséptico, agua oxigenada, alcohol etílico, gasas esterilizadas, esparadrapo…

Para las ampollas

Ir de crucero no consiste sólo en esperar a que el barco te lleve a puerto; se visitan lugares de gran interés turístico cada día, por lo que las excursiones y rutas guiadas son muy frecuentes, y a los pies les tocará recorrer un puñado de kilómetros. Por ello, quizás conviene incluir en el botiquín algunos apósitos específicos para evitar el roce de las sandalias.

Con el botiquín ya completo y la certeza de que los imprevistos más probables quedan cubiertos, sólo quedará desear al cliente unas fantásticas vacaciones a bordo.

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