Se ha terminado la Navidad, pero no por ello debemos despedirnos del ocio y los planes de fin de semana. Estamos todavía en los comienzos de una de las épocas favoritas del año para muchísimas personas a las que les gusta disfrutar del invierno y del deporte en la montaña. Estamos en plena temporada de esquí. Cada año por estas fechas miles de personas hacen el equipaje y cargan el vehículo con todo el material para pasar unos días deslizándose por la nieve, ya sea con esquís o con la tabla de snowboard.
Antes de viajar, muchas personas harán una parada en su farmacia más cercana para recoger provisiones que les ayuden a pasar un fin de semana sin incidencias. Y es aquí donde los profesionales de la farmacia comunitaria pueden dar un paso al frente y convertirse en aliados del viajero invernal.
Y es que un viaje a la nieve puede ser maravilloso, si todo sale según lo planeado… Pero la naturaleza no conoce clemencia y la montaña y el clima invernales pueden esconder sorpresas desagradables. ¿Hacemos un repaso de las recomendaciones que puedes ofrecer a tus clientes antes de ponerse en marcha en dirección a la estación de esquí? Nos apoyamos, como otras veces, en las ventas cruzadas de Susitravel.
- Protección solar. Aunque sea invierno y la temperatura no invite a preocuparse por el sol, el esquí es una actividad muy propensa a la aparición de quemaduras. Debido a la altitud, la radiación ultravioleta llega menos filtrada. Si sumamos eso al efecto espejo que produce la nieve, reflejando los rayos solares, nos encontramos con una exposición solar multiplicada. Por tanto, será imprescindible llevar protección solar de un factor adecuado, en un formato lo más cómodo posible para poder llevarlo en la mochila.
- Gafas de sol. Por el mismo motivo, también tendrás que proteger los ojos. Las gafas de esquí servirán cuando esquíes… pero quizás resulte incómodo llevarlas encima durante todo el día.
- Parches de calor. El esquí es un deporte muy exigente para los músculos, y pueden producirse contracturas. El uso de parches en las zonas afectadas por el esfuerzo puede ayudar a disminuir el dolor.
- Debido a la exigencia física del esquí (o el snowboard, según preferencias), las energías pueden escasear en algunos momentos, y convendrá llevar siempre a mano alguna fuente de hidratos para reponer fuerzas, como unos geles de glucosa.
- Crema hidratante y cacao labial. El frío es un agente muy agresivo para la piel. Su efecto dificulta la circulación y facilita la producción de daños en la epidermis. Por ello, será básico recordar al cliente que lleve una crema adecuada y un cacao labial que le ayuden a hidratar las zonas más expuestas.